Hace casi una semana que toda España recibía con estupor la noticia del asesinato de Celia Barquín, una joven cántabra de 22 años, estudiante de Ingeniería y excelente golfista (Campeona de Europa Amateur 2018), que disfrutaba de una beca en Ames, en el Estado de Iowa, lugar donde entrenan numerosos deportistas jóvenes que destacan por sus cualidades técnicas y físicas en esta disciplina del Golf y tras una selectiva admisión de plazas.

Los medios de difusión de todo el mundo se hizo eco de la noticia, y me sorprendió la rapidez con que la Policía estadounidense localizó y detuvo al presunto homicida, un tal Collin Richardson, pues con la ayuda de perros de rastreo, dieron con él tan sólo tres horas después de cometido el crimen. El criminal tiene antecedentes penales (no graves) y de su rostro cualquier persona con agudeza psicológica puede traslucir que roza el retraso mental. Pero luego vuelvo a este tema.

El día 28 de septiembre se celebrará el juicio para intentar determinar la culpabilidad del detenido y esclarecer con detalles lo ocurrido en esa fatídica mañana del 19 de septiembre. Curiosamente, en esta fecha del 28 sep dará comienzo la Ryder Cup. El acusado Collin Richardson, de 22 años y mayor de edad, se sabe que se declarará Inocente, algo perjudicial para él, pues son tantas las pruebas de su culpabilidad, que dicho “perjurio” añadido puede dirigirlo hasta la Pena más grave, pues en el Estado de Iowa sigue en vigor la Pena de Muerte.

Según todas las fuentes consultadas, Mientras Celia intentaba embocar bola en el Hoyo 9 y a solas, el asesino se abalanzó sobre ella armado con un cuchillo. Probablemente intentó forzarla mientras la amenazaba, pero Celia se resistió, forcejearon y recibió puñaladas en abdomen, cuello, torso y cabeza. El cuerpo se encontró a una veintena de metros, cerca del estanque y rodeado de maleza. Pero una persona mayor que jugaba al Golf unos hoyos por detrás, se alarmó de que Celia dejase abandonada su bolsa de palos y teléfono móvil. La rápida llamada a la Policía y la movilización inmediata de ésta, terminaría con la detención del culpable en menos de tres horas.

La Universidad de Iowa y Autoridades locales manifestaron su total consternación por los hechos. En estos días se han manifestado en las competiciones deportivas, portando los jugadores de casi todos los deportes, las iniciales de Celia escritas en cascos y prendas de vestir. También entre el público y, sobre todo, en el ambiente estudiantil, se ha vivido unos días de gran tristeza. En los municipios de Puente de San Miguel (Reocín) y Torrelavega (Cantabria) se han decretado tres días de luto y la familia todavía no se cree que nunca más podrán ver a esa chica tan estupenda que era Celia: trabajadora, siempre animada, inteligente, simpática con todo el mundo.

 

Cuando ocurre un suceso de esta magnitud, todo el mundo nos preguntamos si se podía haber evitado, si alguien podía prever de alguna manera esta desgracia. Confieso que mi primera reacción cuando conocí la noticia fue la de decirme a mi mismo: “¿qué hacía ella entrenando sola en un campo de golf que son tan grandes? ¿Por qué no entrenaba con compañeros?” La verdad es que mi pregunta la formulaba por ponerme en lugar de sus familiares, de pensar que podía haber sido mi hermana u otra familiar mía, que es cuando más rabia te produce. Luego fui conociendo los detalles y cambió mi reflexión: “¿Qué medidas de seguridad tienen estos americanos en un campo de golf que se supone de élite?” Pero seguí conociendo más detalles y descubrí que existe un poblado de chabolas y caravanas anexo al campo de golf, muy cercano al Hoyo 9 donde ocurrió la tragedia, un poblado de personas sin recursos ni empleo que llevan varios años dando problemas de todo tipo por una amplia zona.

¿En Estados Unidos pobreza y desarraigo? Si, también en Estados Unidos la delincuencia y los crímenes están directamente relacionados con la pobreza y el mal vivir. Las Autoridades locales de Iowa tienen entonces una culpa muy directa con la tragedia del campo de golf, sólo así se explica que encontraran rápidamente al asesino. Conocen el peligro de ese campamento y el mismo asesino fue arrestado y encerrado en numerosas ocasiones. En mi opinión, resulta imperdonable que, siendo conscientes del riesgo, permitan que los jóvenes entrenen sin ninguna vigilancia. Y no es cuestión de presupuesto, ya que me consta que los vigilantes contratados bien que custodian las oficinas y los lugares de interés para los responsables de las instalaciones y trabajadores del Campo de Golf.

 

Este tipo de noticias nunca han tenido cabida en el contenido de Que VeO porque son de dominio público inmediato, pero no puedo dejar pasar la ocasión de homenajear a Celia Barquín Arozamena, la “hermanita menor” de todos los españoles, la atleta guapa, inteligente, trabajadora y Campeona que ya nunca más veremos. En el inútil consuelo, espero que caiga sobre el asesino todo el peso que la Ley permite en ese país al que todos sueñan con llegar y nadie supone que pueda ocurrir una tragedia así. Dios la tenga en su Gloria a nuestra querida Celia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.