El equipo de www.qvo.es ofrece su más sentido pésame por las víctimas del COVID-19 a las familias, por eso muestra desde el inicio de esta terrible Pandemia un lazo negro en todos sus post.

Los más viejos del lugar recordamos todavía aquellos años en que nuestros padres y abuelos tenían que cruzar la frontera con Francia para poder ver películas como “El último tango en parís” (1972) o “Emmanuelle” (1974) si querían ver cine erótico, ya que en España estaba prohibido por la Censura. Para eludir el triste compromiso con la “bella censura”, los cineastas españoles crearon desde finales de los 1960s hasta mediados de los 1970s más de una década de cine “sugerente”, donde no se mostraba “pechuga”, pero que se emulaba de manera artística y magistral el acto sexual con socarronería. Fueron lo que llamamos después las “españoladas”,  con Alfredo Landa, José Luis López Vázquez, Lina Morgan, Gracita Morales, José Sacristán, Paco Martínez Soria, y un largo etcétera de actores y actrices que, mediante la comedia, despertaban la imaginación erótica del espectador, a falta de imágenes explícitas.

Claro, el resultado de tanta “sugerencia” en el cine español daría con más de 1000 embarazos de chicas suecas que vinieron a veranear a nuestras playas en esa década de «perversión y desmadre». Si la censura no hubiese actuado de oficio, probablemente hubiesen sido miles las suecas que sin duda habrían salido embarazadas y no tan pocas.

Y es que la belleza de la Mujer debe prevalecer para enaltecer el Arte, la belleza del ser humano siempre es algo positivo: despierta el interés por la vida, por el progreso y mejora en general. Vernos a nosotros mismos atractivos es fundamental para enaltecer la autoestima, y para eso debemos mostrar nuestra belleza en todas sus variables. Otra cosa nos convierte en robots, en seres sin alma, meta que persiguen los políticos a las órdenes de las grandes corporaciones. Darnos “color” con las modas nos produce precisamente esa inventiva para cortejar a la pareja, de paso, mejorar la especie.

Resulta curioso que  aquella experiencia absurda que sufrieron nuestros padres y abuelos la suframos ahora con las grandes corporaciones Google y YouTube, dueños y señores de todo lo que se comparte por Internet y que, caprichosamente, admiten o rechazan contenidos por entender “sugerencia” sexual o directamente eliminan por considerarse contenido “obsceno”. Y lo digo con todas las letras: caprichosamente o de manera arbitraria, porque eliminan o denuncian contenidos que, aunque no incluyan desnudos, se consideran “sugerentes”, una perspectiva más digna de tiempos autoritarios y de “censores” que del siglo XXI. Pero mejor os cuento mi experiencia por resultar más verídica que lo que se pueda contar por ahí.

Antes de nada, continúo mi pequeño repaso histórico sobre el Cine y Publicidad en relación a la Sexualidad. Si no recuerdo mal, el primer anuncio donde se mostró un desnudo integral en Televisión, aunque sólo se mostraban las tetas de una rubia espectacular, fue en un spot de la colonia Fa (Henkel), a principios de los 1980s. En Alemania se lanzó un spot con un top less similar ya en 1975. En otros países el mismo anuncio de este producto se emitió desde 1969 con más o menos “sugerencia”, para seguir el vocabulario de estos enfermos mentales que se dedican a censurar. El Cine en España se volvió más explícito a este respecto tras la muerte de Franco, y ya en 1975 apareció el primer desnudo integral realizado por el director Jordi Grau sobre la actriz María José Cantudo. Ese año toda España se echó a la calle y millones de mujeres fueron violadas, los niños se volvieron unos pervertidos y se proclamó el estado de guerra. Pero no, no ocurrió nada relevante más que cuatro viejas solteras se escandalizaron, acostándose solas en sus camas y rezando a San judas más calientes que una moto. Nadie vio a satanás por ningún lado.

Para comprender el absurdo creado en torno a la sexualidad, sólo tenemos que echar un vistazo a la Historia de la Ropa Interior. La publicidad dedicada a las prendas íntimas comienza ya con los primeros apartados publicitarios de los periódicos. Al principio simplemente se dibujaban los diseños, hasta que se incorporó la fotografía y aparecieron los bellos modelos que exhibían las prendas. El primer aviso de Google a uno de mis contenidos de hace más de una década, fue precisamente por mostrar una imagen de una fiesta gay en una piscina, donde salían varios hombres en bañador. No mostraban posturas fuera de lo normal, ni siquiera estaban a menos de medio metro unos de otros, pero Google consideró “escena sugerente” y me amenazó con cerrar mi página por contenido inapropiado. Esa misma semana tuve que eliminar otro post que en un solo día llegó a las 100.000 visitas, titulado: “la chica de las bragas de oro”, porque efectué una lista de las bragas más caras de la Historia, algunas de ellas de Victoria´s Secret y valoradas en más de un millón de euros, confeccionadas muchas de ellas con oro e incrustaciones de piedras preciosas.

Desde los años 1940s al menos, las agencias publicitarias utilizan modelos masculinos en calzoncillos y femeninos luciendo conjuntos de bragas y sostenes para sus carteles  en carreteras y centros urbanos. Salvo cuatro abuelas solteras nadie se ha escandalizado nunca, es algo que nadie observa obsceno ni malintencionado. El contenido “sugiere” como puede hacerlo cualquier persona atractiva sobre otra caminando por la calle, pues son bellos modelos, pero se trata sólo de vender un producto que todo el mundo conoce, identifica y usa a diario, y la única forma de demostrar su calidad en diseño es vistiéndolo sobre lindos modelos. Pensar otra cosa distinta incita a pensar que algo no funciona bien en la mente del censor.

Google, y por extensión Facebook y todas sus plataformas donde se comparten contenidos multimedia, llevan desde hace dos décadas al menos censurando, sea con amenazas o cierres sin justificación de páginas, pero toleran publicidad sobre prostitución, lencería erótica y otros contenidos que se pueden perfectamente calificar de “peligrosos” (por ellos mismos), con la diferencia de que dichos contenidos “tolerados” pagan  a Google por publicitarse. Está visto que pagando no actúa dicha censura. ¿Pero cómo censuran millones de publicaciones al día? Es imposible controlarlo ni con un ejército de censores. Pues sencillamente usan un programa que analiza las imágenes y textos y dichos programas, sin la supervisión de un ser humano, lanzan las alertas y amenazas cuando consideran oportuno. Así que ante una alegación o simplemente pedir explicaciones por la valoración, nunca o en contadas ocasiones se atenderá, sino por otro programa de preguntas y respuestas predeterminadas, siendo más fácil eliminar el contenido “picante” y publicarlo de nuevo “disfrazándolo” para que pase el filtro censor “robotizado”. Cuando una imagen se califica de “sugerente”, mejor eliminarla y olvídala pues nunca pasará el control de Google. Las imágenes que circulan libremente por la web se supone que ya han pasado por el trámite, así que es aconsejable utilizar esas si no tienen derechos de autor.

Cualquiera que navegue por Internet puede encontrar accidentalmente o no contenidos pornográficos. Hasta los niños de siete u ocho años con su móvil pueden clicar en un lugar inapropiado y contemplar escenas de pornografía. Es una realidad que todos sabemos pero que no le damos mayor importancia. Ocurre lo mismo con el Juego, un problema mucho más peligroso que puede desembocar en ludopatía, pero estas plataformas tan interesadas en bloquear a una chica en bragas o un chico en calzoncillos, dejan pasar todos los spams y ventanas emergentes de Prostitución, Juego y violencia gratuita, en una contradicción absurda. En vez de acostumbrar a la sociedad a no afectarse de ninguna manera con las escenas eróticas y de follar, como un acto natural, al igual que vestirse unos calzoncillos o unas bragas, prefieren continuar con esa política absurda de ocultar la realidad, que es el método ideal: lo oculto, lo secreto, para incitar a las perversiones más enfermizas de la mente colectiva.

Si Google engloba casi la totalidad de los contenidos que circulan por Internet (obviando a la Deep Web), YouTube acumula una inmensa base de datos multimedia y en cuestión de censura actúa también de un modo parcial, siguiendo las mismas directrices de Google. Resulta sorprendente que no se admitan muchos vídeos por respetar los derechos de autor, por ejemplo, pero pueden ser eliminados indiscriminadamente aunque la persona que subió el contenido se haya lucrado. Por ejemplo, el que comparte un vídeo puede facilitar un enlace para el pago de otras reproducciones similares y al ser eliminado por los administradores de YouTube dicho video y enlace, desaparece el ladrón y el dinero ya abonado.

A la hora de censurar contenidos sugerentes y/o explícitos YouTube resulta de lo más hipócrita. Posee un “filtro” para los mayores de edad, pero son muy pocos los contenidos donde se muestren desnudos o escenas explícitas eróticas o pornográficas. Podemos contar por millones los vídeos y las personas dedicadas a la Pornografía, pero no es YouTube un lugar propicio para buscar, aunque desde luego se encuentra. ¿Qué programa usan para censurar? No tengo ni idea, pero sin duda existen numerosos contenidos “sugerentes” y explícitos que siguen desde años publicados y no se eliminan.

Amanda Palmer, desnudo integral desde el 2013 y 7 millones de visulizaciones:

En cambio, como subas un video donde se le vea un poco el culo a tu sobrina en la piscina, en unos días será eliminado, si es que pasa siquiera el primer filtro de la publicación. En adelante os muestro ejemplos donde aparecen contenidos sexuales y sugerentes que no deberían seguir publicados según las directrices de estos monstruos multimedia.

Mike Posner y mensaje explícito con casi 1300 millones de visualizaciones:

¿Pero quién controla a los controladores? ¿Quién les ha otorgado el poder de censurar a estos sujetos de Google y YouTube y basándose en qué registros o leyes? Desde luego no se rigen por el sentido común ni tampoco siguen las directrices de la “denuncia” por parte de usuarios molestos, ya que muchos contenidos calificados de “ofensivos” continúan publicados y otros contenidos completamente inofensivos han sido eliminados por alguna ocurrencia de algún imbécil que denunció. Creemos que estamos “protegidos” y que somos libres, pero en verdad creo que para ser libres se debe regir la vida por la lógica y el sentido común y de la proporción, sin favoritismos, algo imposible mientras personas incompetentes dirijan gobiernos y grandes corporaciones.

Insomnia sugerente con casi 40 millones visitas:

Recuerdo en un principio que YouTube era libre y se podía subir cualquier video. Por eso pudimos contemplar la decapitación de Gadafi y de su mano derecha, tiroteos en el Líbano o de las tropas norteamericanas en Irak, algo impensable antes de que esta herramienta apareciera. Se rompían todos los esquemas del periodismo y se vislumbraba un camino de libertad como nunca antes. Se podía conocer la Verdad sin ningún velo político que la corrompiera. Pero, claro, eso no interesaba a los políticos, así que obligaron a YouTube a restringir los videos “violentos”. La Censura es sinónima de Corrupción y Totalitarismo. YouTube se vendió y se vende a los políticos de turno porque nos oculta numerosos videos que la sociedad quiere compartir para que conozcamos la realidad de nuestro mundo. Parece una exageración, pero es una cuestión sin color ni bandera. Sea de Izquierda o de Derecha, el político de turno quiere controlar la información, oculta lo que le interesa y para ello debe manipular y censurar los medios. Lo mismo ocurre con la sexualidad: como son todos estos políticos y gente de poder unos enfermos, piensan que se debe “controlar” también las imágenes “sugerentes” de sexo. Conseguir discernir lo obsceno y de mal gusto, de lo divertido e inofensivo resulta muchas veces difícil, no cabe duda:

Axwell & Grosso ¿obsceno? Con casi 9 millones de visualizaciones:

Si a sugerencia nos referimos, el baile del «Twerking es en estos momentos lo más obsceno y provocativo que una mujer hizo jamás». Me han admitido sin complejos imágenes y vídeos exhibiendo este tipo de baile, hasta de culos vestidos con escuetas tangas moviéndose a ritmos frenéticos, pero me censuraron una imagen de una chica en bikini que se encorvaba hacia adelante por “sugerente”. De locos. Si el siguiente vídeo se permite, no entiendo que una chica en bikini no se admita:

Azure y su vídeo de transparencias con casi 22 millones de visitas:

En cuanto a contenidos, en YouTube es más difícil controlar porque está basado en programas que analizan imágenes y deben pasar filtros de otras plataformas para detectar textos o voces “inapropiadas”. Por eso tardan más en eliminar. A este respecto son millones las veces en que se mencionan partes del cuerpo íntimas y en todos los idiomas con sus formas populares, sea pussy, booty o coño y de cualquier otra zona erógena. Quizás se dé menos importancia a las palabras que a las imágenes, algo que me parece “retrasado” completamente. Algunos dirán que no es lo mismo decir culo que verlo, pero yo les digo que eso era en la Edad Media, cuando el control de la Iglesia llegaba al máximo permisible. Hoy en día ocultar la visión de un culo desnudo por censura es completamente retrógrado y enfermizo, más aún si se permite aludirlo sin reservas por voz y por escrito.

Die Antword explícito por voz y foto fija, con casi 5 millones de visualizaciones:

Luego tenemos el acto sexual en sí. Cuando se restringe el contenido adulto en YouTube vemos algo así como Walt Disney, con contenidos “light”, pero inevitablemente se incluyen videos completamente fuera de lugar y chocantes, con canciones juveniles que exponen claramente los cuerpos en una posición más que amorosa de la pareja, con contactos muy calientes en zonas erógenas. Son sugerentes e incitadores, pero a los enfermos de la censura les parece que son naturales y he visto eliminar otros mucho más inocentes por cochinos. No usan una regla coherente y unificadora para todos, aplican una Ley del Universo que solamente conocen ellos.

La Gusana Ciega sugerente, casi 3 millones de visualizaciones:

¿Existe machismo en la publicidad y en los videos promocionales de las canciones? Es posible, pero entiendo que las mujeres se sienten muy cómodas exhibiendo sus cuerpos de manera sensual y atractiva, del mismo modo que los hombres se muestran de una manera determinada para causar interés entre las damas. O cambiamos la forma de cortejarnos o no nos queda más remedio que seguir explotando los mismos mecanismos para la seducción.

Fergie en su tema MILF con casi 300 millones de visualizaciones:

¿Existe machismo en unas imágenes donde no aparece ningún hombre, ni la voz cantante es masculina, ni se determina a quién va dirigido? ¿Alguien entiende algo? ¿Es machista este vídeo cantado por Crystal Waters, con más de 119 millones de visualizaciones? Recuerdo que obtuvo un éxito sin precedentes cuando apareció. ¿Qué sugieren los movimientos de las bailarinas y qué entienden los censores para permitir todavía su inclusión? A mi entender más sugerencia sensual imposible. En cambio también observo un baile provocativo, divertido y original, como lo pudo ser el Charleston en la década de los años 20s de hace un siglo. Parece que así lo entienden los censores, pero que se eliminen otros más “inofensivos” pues no lo entiendo.

Una lectura lógica sobre este tema es la que, de admitirse sin restricciones todos los vídeos subidos a YouTube, la cantidad de publicaciones triplicaría la actual y la mala distribución que dicha plataforma utiliza para clasificar, daría como resultado un inmenso galimatías sin sentido, con millones de videos sin orden ni concierto. Creo que es lo único positivo de esta masiva y continuada eliminación de contenidos. Estoy en contra de dicha eliminación, y también es cierto que los administradores de la plataforma han tenido tiempo y capital de sobra para realizar mejoras para una correcta ordenación de las categorías, y no la absurda y aleatoria distribución de los temas, más bien descuidado y tan malo su buscador, que ni siquiera te dirige a ningún directorio de categorías por inexistente. Por ese motivo, un “cliente de pago”, con más de 146 millones de visitas, se le permite un contenido más que sugerente, porque eso sí interesa: publicaciones que den visitas-dinero, sin importar demasiado lo que muestre por contenido sugerente, sobre todo si dicho cliente es muy famoso. Ahí ya no son tan puritanos.

Kanye West con casi 146 millones de visualizaciones:

Cuando la cantidad de excepciones es tan numerosa es porque la regla en si falla. Si la sociedad ya estaba acostumbrada a los mensajes “obscenos”, al lenguaje lleno de tacos y frases directas al sexo, el siguiente paso es “obviar” lo explícito, a restar importancia a la sexualidad y vivir con igualdad por su rumbo natural. La censura lo que produce es efectivamente un retroceso. Ocultar nuestra sexualidad como algo “denigrante” es retrocedernos a los tiempos del secretismo y a la literatura prohibida, donde sólo el hombre podía acceder, por consiguiente, volvemos al machismo. Y ese es el camino que siguió y sigue la droga, por ilegalizarse sin excepciones la que no pase el filtro de las corporaciones farmacéuticas: por oculta y secreta, camina por el mercado negro, sinónimo de aventura y atracción. En el video siguiente yo veo arte, feminidad, maestría y buen gusto, donde otros ven provocación denigrante, machismo, falta de respeto, abuso contra la Mujer, etc. ¿Tú qué opinas? ¿Debería eliminarse?

Fountains of Wayne, 130 millones de visualizaciones:

Conocer el límite entre lo obsceno y lo simplemente atractivo y provocativo sin ofensa es realmente difícil. Es como una broma inocente que no le parece tal al que lo recibe. El sentido del humor cambia según las latitudes, del mismo modo que el sentido de la sexualidad es más abierto en unos lugares que en otros. Un ejemplo perfecto lo encontramos en el siguiente video, donde sus protagonistas se divierten a costa de otros y donde no parece claro si hay buen gusto y arte. Desde luego no a todo el mundo le hace gracia.

Bloodhound Gang con 30 millones de visualizaciones:

En fin, podría dedicar unas decenas de videos más a este tema de la censura, tan controvertido que ya llenó miles de páginas a lo largo de nuestra breve y reciente historia democrática. Lo que está claro es que en ningún país que se dice demócrata y libre se ha prescindido de la Censura en mayor o menor medida. Desde luego en España ha sido desde siempre un método para recaudar en forma de sanciones, incluso un motivo de encarcelamiento, es otra manera de terrorismo de estado como otra que ya he comentado y otras que comentaré en adelante, porque eso de que gozamos de libertad de expresión y de libre acceso a la información (transparencia), me parece más bien un cuento chino.

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