México D. C. fue durante más de tres siglos la capital comercial del Imperio Español. Desde las costas Atlántica y del Pacífico del actual país mexicano zarpaban constantemente las flotas comerciales que se dirigían hacia Asia y Europa. Dicho país es cuatro veces mayor que España, con casi 2 millones de km2. Es el país con más hispano-hablantes, con una población total de casi 130 millones de habitantes, el décimo más poblado del mundo, de los cuales más de 23 millones residen en el área metropolitana de México D. C., la ciudad más poblada del mundo.

En cuanto a su riqueza, México ha superado los 2.87 billones de dólares de PIB (PPA), situándose el 13º del mundo, y el PIB nominal en 1.37 billones, en 15º lugar del mundo, alcanzando por primera vez en la Historia a la propia España, que posee un PIB nominal de 1.57 billones, pero PPA de 2.68 (16º lugar). Sin duda el país latinoamericano conseguirá aumentar en los próximos años dichas cantidades de manera exponencial. Dado el dato económico actual, paso al arquitectónico, pues gran parte del patrimonio monumental se debe al periodo español que, sumados, también resulta de los mayores del mundo.

Entre los siglos XVI al XIX (hasta su independencia en 1810-1821), su territorio correspondía al Virreinato de Nueva España, que abarcaba un territorio mucho mayor que el actual México, tanto por el Norte como por el Sur, e incluía las islas del Caribe, pero debemos ceñirnos a las diócesis situadas en el territorio actual, 96 diócesis donde están situadas las 46 catedrales existentes, de las cuales, muchas de ellas se levantaron en tiempos de la dominación española.

Comenzamos por el Patrimonio de la Humanidad quizás más famoso del país junto a la Gran Pirámide Escalonada, la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México (91). La mandó construir Felipe II en 1571, pero las obras se alargaron en el tiempo hasta 1667, cuando se terminó el interior, y hasta 1813 el exterior, con varias etapas constructivas para una grandiosa obra de 60 metros de ancho por 128 de largo y 67 metros de alto que miden sus torres. En tan largo periodo de tiempo constructivo, muestra una fusión de los estilos gótico, barroco, plateresco y neoclásico principalmente, así como decoraciones de artistas mexicanos de todas las épocas, constituyendo un estilo propio por sí misma, aunque esté inspirada en las catedrales españolas (como la de Jaén).

La primera arquidiócesis sin embargo fue la del Yucatán, elegida por el Papa León X en 1518 creyendo que el territorio era otra isla del Caribe. De modo que la Catedral del Yucatán (92) erigida en la ciudad de Mérida, y comenzada en 1562, es la catedral más antigua de América Continental y segunda, tras la de Santo Domingo, de toda América. Se terminó en 1598 al estilo Renacentista Franciscano y se dedicó a San Idelfonso.

La Catedral de Campeche (93) se levantó entre el 1650 y 1760 al estilo barroco novohispano y neoclásico. Se dedicó a la Purísima Concepción, pero no sería elevada a rango catedralicio hasta 1895. Está situada en el mismo lugar donde se levantó una primera iglesia en 1540, que quedó obsoleta a pesar de sus continuas ampliaciones, sustituyéndose por la actual catedral.

La Catedral de Querétaro (94) se construyó entre los años 1786 y 1804 por la orden de la Congregación de San Felipe Neri. Es uno de los últimos edificios grandiosos construidos en el virreinato. La gran nave muestra el paso del estilo barroco al neoclásico, pues tras su abandono, las autoridades eclesiásticas mexicanas decidieron realizar mejoras hasta convertirse en catedral en 1921, siendo consagrada una década después.

En Celaya se erigieron dos grandes templos en tiempo de los españoles, uno al lado del otro y que se suelen confundir. La Iglesia de San Francisco de Asís (95) se construyó al estilo barroco entre 1683 y 1715. La iglesia pertenecía al convento de dicha orden eclesiástica.

Anexa a la anterior, encontramos la Catedral de Celaya (96), comenzada el mismo año que la anterior, pero culminada una década después, su torre, en 1725. Muestra un estilo barroco, con elementos neoclásicos. Consagrada a la Purísima Concepción, se conservó una imagen traída de España en 1577 por Martín de Ortega, fundador de la ciudad.

La espectacular Catedral de Chihuahua (97) muestra el considerado barroco más ornamental de todo el Norte de México y es uno de los templos más reconocidos de América. Está consagrada a la Santa Cruz desde 1891 (como catedral) y se comenzó en el año 1725. Se terminó en 1760, pero a principios del siglo XX sería remodelada, sobre todo en su interior. Su portada era única en América por su amplitud, y como pocas incluso en Europa. Sus torres miden 40 metros de altura.

La Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe de Colima (98) se comenzó en 1525 y custodia una imagen de la Virgen más adorada del país. En cuanto al edificio se trata, hablamos de la catedral más antigua de México y América, pero fue parroquia hasta que se coronó como catedral en 1881, de modo que debemos decir “iglesia más antigua”, aunque existen otras algo anteriores, por ejemplo el exconvento de San Francisco en México D. C., de 1524, pero con eso y todo, es una de las más antiguas de toda América. Sigue los estilos gótico, barroco y neoclásico. En sus inicios estaba repleta de adornos de oro.

 

Al mismo tiempo pertenece la Catedral de Cuernavaca (99). Formando parte de un convento franciscano fundado en 1525, se comenzó en 1529 y se terminó en 1574 al estilo barroco. Está declarada como Patrimonio de la Humanidad desde 1994 y sería reconstruida entre los años 2017 y 2018. El monasterio-fortaleza le confiere un gran tamaño adosado de 1,57 hectáreas.

De arquitectura neoclásica y estilo ecléctico, encontramos la Catedral de Córdoba (100) en el estado de Veracruz, una de las más atractivas por su colorido. Adornada con azulejos, se inició en 1621 y su construcción se prolongó por más de un siglo hasta la culminación de sus dos torres de 43,50 metros de altura. Consta de tres naves y a principios del siglo XX se intervino de manera importante hasta su actual apariencia.

Tras el derribo de distintos templos en un mismo solar por diferentes motivos, se inició en 1695 la actual Catedral de Durango (101). En los estilos barroco, neoclásico y bizantino, consta de cinco naves y dos altas torres, dándose por terminada en 1713, pero su interior se fue embelleciendo con elementos bizantinos hasta 1844, año cuando se dio por terminada en su totalidad.

La Catedral de Saltillo (102) exhibe una de las torres más altas de todos los templos construidos en México, con 81 metros de altura. Está considerada como “la joya” de la arquitectura mexicana, construida entre 1745 y 1800, su torre se construiría en 1883, terminándose en 1897. Sigue el estilo barroco churrigueresco. Posee una rica colección de óleos de época virreinal.

De estilo renacentista y neogótico es otra de las más antiguas de México y América, la Catedral de Guadalajara (103), que se construyó entre 1561 y 1618. Consagrada a la Asunción de María, tiene una anchura de 72,75 m por 77,80 m de largo y dos torres de casi 66 m de altura. Torres y cúpula se derrumbaron en los terremotos sufridos durante el siglo XIX, de modo que fueron reconstruidos estos elementos a partir de 1850. Los sucesivos seísmos sufridos a lo largo del siglo XX también han dañado la estructura total del edificio, de modo que sigue en peligro de derrumbe.

La Catedral de Huajuapan de León (104) en el estado de Oaxaca, se construyó en los estilos barroco novohispano y neoclásico a lo largo de dos siglos, entre 1632 y 1812. Consta de tres naves y dos torres, siendo reconstruida a principios del siglo XX. El terremoto de 2017 produjo unos daños que fueron reparados en 2020. Está dedicada a San Juan Bautista y a la Virgen de Guadalupe.

Se piensa que la Catedral de Irapuato (105) resulta de una ampliación y mejora de una antigua parroquia realizada a partir de 1631. Actualmente muestra un estilo barroco con arquitectura neoclásica, aunque le faltan numerosos elementos que fue perdiendo con los siglos.

No obstante, la iglesia más antigua de la ciudad de Irapuato es la Iglesia del “Hospitalito” (106), conocida así porque pertenecía a un complejo hospitalario fundado en 1550, del que solamente queda el templo.

La Catedral de León de los Aldama (107) se inició en 1760 y concluyó en 1767 en una primera etapa constructiva. Para llegar a las dimensiones y grandiosidad actual, se intervino durante la primera mitad del siglo XIX en varias etapas, y culminaron las obras en 1867. Al estilo neoclásico, mide su nave 72 metros de largo por 13 m de ancho (42 m medida del exterior), y 20 m de altura. Posee dos cúpulas con la más alta de 42 m de altura y dos torres magníficas de 70 m de altura. A finales del siglo XIX y principios del XX fue remozada por distintos arquitectos.

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