Ya hace tiempo que las empresas estatales (las pocas que quedan) o de capital privado, como las aseguradoras, constructoras que subcontratan, empresas de servicios, etc., exigen para las nuevas contrataciones unos requisitos de altísimo nivel, pero cualquiera que mire el panorama actual para buscar empleo, se habrá quedado alucinado, porque ya directamente piden lo imposible.
Piden que seas autónomo o empresa.
Vehículo propio y que lo decores con su marca comercial pagando tu los costes.
Conocimientos de ofimática.
Aportar teléfono móvil 4G (cámara 4 píxeles mínimo) y ordenador con conexión ADSL e impresora.
Vestir el uniforme de la marca pagando tú la ropa.
Presentar un Seguro de Responsabilidad Civil en vigor.
Conocimientos y experiencia profundos del oficio a desempeñar.
A cambio ofrecen trabajos a realizar (caso de este ejemplo) de pintura, donde tú debes costear los materiales, concertar la cita con el cliente, soportar sus reclamaciones (lo mismo se le ha derrumbado media casa y a ti sólo te mandan pintar un techo), por una cantidad de 8 euros más 4,1 euros el m2 si supera los 3 m2 (la mayoría de techos no supera los 6 m2). Así que los techos se pagan a 20 euros de media. La filosofía es que “se compensa con trabajos mayores” pero, curiosamente, éstos nunca llegarán, pues les resulta más económico indemnizar. Para poder “ir tirando” un Autónomo, debería realizar unos 75 trabajos a este precio y al mes si quiere ser mileurista, algo que ni en sueños se alcanza.
A la hora del cobro, les debes facturar y descontar el 21 % del IVA porque está incluido en la tarifa de precios (ya de por si baja). La factura irá con fecha del último día del mes trabajado, pero el dinero se recibirá en una fecha posterior al día 6 del mes siguiente, así que tienes que hacer cábalas para sincronizar tus propios pagos (el Autónomo, por ejemplo, ya se te carga el día 29 o 30 de un mes que todavía no has terminado ni mucho menos cobrado). También suelen abundar las demoras en los cobros o directamente no te pagan algunos trabajos porque “no está cerrado el expediente” y debes esperar otro mes porque “sólo hay un día concreto para pagos”.
En fin, yo me pregunto si esta modalidad será la nueva pauta a seguir, porque cada vez veo más empresas o marcas que exigen estas abusivas condiciones. Buscan gente preparadísima (que ya tengan algún capital también para poder financiar sus trabajos) y que sean idiotas para soportar tan irrisorios pagos y encima los malos modos desde todas partes porque, además, “la educación” es una exigencia que sólo debe ir en una dirección, la salida del propio trabajador, que hemos terminado siendo lo más patético, hemos caído tan bajo, que damos lástima. Pero no hay que desesperar: quien la sigue la consigue, tarde o temprano aparecerá alguna oferta que sea “potable”.
César Metonio.