Este último mes ha sido prolífico en cuanto a Cine Bélico se refiere, ya que se han presentado en Cartelera tres buenas películas, como son la superproducción Midway, que rememora una de las batallas más importantes de la II Guerra Mundial, 1917, que recorre las trincheras de la Gran Guerra; y por último, Ayla la Hija de la Guerra, trasladándonos a la Guerra de Corea y al año 1950, cada una rodada con distintas técnicas, con argumentos distintos y entendiendo con estilos distintos los dramáticos escenarios donde se desenvuelven los protagonistas. ¿Qué estilo es mejor? Eso es algo al gusto del espectador, pero no está de más repasar algunos detalles generales para reconocer lo acertado y quizás lo “sobrante” para decidir qué es lo mejor para terminar una buena película de guerra.

Empezamos por la película Ayla la Hija de la Guerra, pues se presentó antes que las otras en las salas de los cines, el pasado mes de Julio del 2019 en España, pero que la incluyo por estar nominada al Oscar por Turquía a la Mejor Película Extranjera de Habla No Inglesa. Sería una rúbrica fantástica ya que ha recibido numerosos premios en festivales importantes desde que se presentó por primera vez en su país, en Octubre del 2017. La Historia está basada en hechos reales y nos recuerda (entre otras cosas) que los Estados Unidos siempre han intervenido con apoyo de tropas de otros países en todos sus conflictos armados. En esta ocasión fueron 5000 soldados turcos que también conectaron con la sociedad coreana en dramáticas condiciones. La película la dirigió Can Ulkay, de 55 años y sus protagonistas principales son: Çetin Tekindor, Ismail Hacioglu, Kyung-jin Lee y Kim Seol como Ayla de niña.

 

En el IMDB la película turca está valorada con un sobresaliente 8.5 sobre casi 30K votantes, aunque yo la he valorado con un 7 y justito, que explico a continuación. La fotografía está muy bien, con las escenas de acción muy conseguidas, pero nada creíbles en las situaciones de los protagonistas en asedio enemigo. Se centra más bien en el aspecto melodramático, y creo que de ahí su éxito, pues mezclan diálogos típicos del cine “comedia italiana” de los años 70s, con la exitosa tele-novela turca que está ahora tanto de moda en España. Conté como 50 veces las que gritaba “Suleimán” el amigo de éste en una secuencia de peligro. Así que diálogos que no se explican para soldados “quemados” en una guerra lejana, para los que no se sentían identificados, no me han parecido acertados pues se supone que esta «basada en hechos reales». La sonrisa se suele borrar de la cara cuando se escuchan los primeros tiros cercanos. Me parece una película más bien Familiar que las puras pelis bélicas, donde se habla menos y se actúa más.

La película 1917 nos cuenta lo que realmente fue la Gran Guerra: sacrificios de hombres en una interminable lucha de trincheras, sin sentido, pero de sumo heroísmo. Me ha encantado el seguimiento de las escenas por parte de las cámaras, que nos ha transmitido la sensación de que no existen y que se rueda desde el cielo. En ese sentido me ha parecido genial, aunque parece que gastaron todos los recursos para conseguir escenas perfectas y no les quedó dinero para grandiosas escenas bélicas, como hubiese sido ver un avance con los primeros tanques y lloviendo artillería entre miles de soldados avanzando de uno a otro frente. La peli se estrenó el pasado 10 de enero en los cines de España y también está valorada con un 8.5 en IMDB, pero esta vez entre más de 100K votantes. Mi voto ha sido de 8  y no más por el detalle comentado, pues le ha faltado alguna gran batalla.

El artífice de 1917 ha sido el gran director Sam Mendes, que en agosto cumplirá 55 años. Contó con los protagonistas Dean-Charles Chapman, George MacKay y Daniel Mays, pero con la intervención de otros quizás más conocidos, como Andrew Scott, Colin Firth o Pip Carter. La película dura casi dos horas y no se hace para nada larga, a pesar de lo monótona que puede parecer una situación de trincheras. Sólo por ver la técnica de rodaje merece verla, aunque no creo que pase a la Historia del cine como una obra maestra. Lástima, porque con unas cuantas escenas de guerra bien llevadas, habría logrado un triunfo total. La carga dramática está muy bien elaborada, centrándose en la figura de dos compañeros inseparables y que calan en los espectadores. Creo que es una película muy recomendable para ver. Ganó los Globos de Oro ante títulos tan favoritos como Joker o El Irlandés.

Por último tenemos Midway, una de las batallas más rememoradas en los Estados Unidos, por lo que significó y por las leyendas que surgieron sobre ella. Se merecía otra superproducción y alrededor de 100 millones de dólares de presupuesto prometían una gran exposición en la Gran Pantalla. Hasta la fecha ha recaudado más de 122 millones, aunque su éxito de taquilla no está acorde con las votaciones del IMDB, ya que está valorada con un 6.8 sobre 20K votantes. ¿Por qué gusta más un cine bélico con menos carga militar? No sabría explicarlo. Yo reconozco que la he valorado con un 9 porque es lo que busco en una película de guerra: continuas situaciones de peligro, riesgo inesperado, ataques masivos, perspectiva desde los dos bandos y buenos efectos visuales, y es lo que he encontrado en Midway. Quizás el error estriba en que, siendo una batalla tan documentada y sabida, no ha despertado demasiado interés en el público general, sobre todo en el Norteamericano.

Midway se estrenó el pasado 5 de diciembre en las salas de España. La dirigió el también productor de origen alemán Roland Emmerich, sobre un guión de Wes Tooke. Los actores con que contó son de alto caché, como Ed Skrein, Patrick Wilson, Woody Harrelson y Dennis Quaid entre otros muchos. Creo que sigue fielmente los acontecimientos históricos (quizás por ello parece que no ha interesado demasiado) y me han parecido unos efectos especiales muy bien conseguidos, con escenas marítimas muy difíciles de realizar que parezcan realistas.

Si tuviese que elegir una de las tres debería preguntarme primero qué busco en una película de guerra. Si buscamos carga emocional y melodrama, me decantaría quizás por Ayla o 1917, aunque Midway no queda exenta del todo. El contenido que más ha calado en este sentido es la película turca sin duda, pues se ha sabido “humanizar” un escenario bélico, sobre todo por la presencia de una niña pequeña. Más de una lágrima habrán soltado los espectadores. Pero argumento bélico con carga dramática tiene sin duda 1917 y por eso sus actores ayudaron a ganar el Globo de Oro. Pero debo ser sincero, yo voy a ver una de guerra para ver escenas de guerra y no lloriqueos sentimentales. En una película de guerra busco que las réplicas de los uniformes, armamento y vehículos sean perfectos a la época representada. Busco que los tiros y explosiones superen la realidad, busco acción trepidante y que se me pasen dos horas como un suspiro, y por ello elijo Midway, porque ofrece “perfección” en ese sentido. Sin desmerecer los tres estilos, que son completamente distintos al mostrar una historia en un entorno de guerra, tres estilos de rodar técnicamente distintos, pero en cambio tres historias basadas en la realidad, prefiero Midway porque disfruté como un enano con las escenas bélicas. Pero no hay que olvidar que las tres merecen un notable alto.

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