La perspectiva que la gente corriente y ajena a la militancia política tenemos sobre E.T.A., es generalmente de rechazo y repugnancia. He contemplado las consecuencias inmediatas de sus atentados en dos ocasiones, una en Santa Pola (Alicante) y otra en plena Playa del Postiguet de Alicante, siendo en ambos casos inútil por impotencia cualquier reflexión al respecto, inútil el intento por comprender y fundamentar tales demostraciones de violencia, actos que sólo han servido para despertar odio y dificultar la convivencia, al precio de destrozar 829 familias, que son la cantidad de muertos que han dejado desde 1968. Por la otra parte, centenares de personas, que también tienen familias, han sufrido un calvario judicial y penitenciario, todo ¿para qué?

La perspectiva que tengo como español y aficionado a la Historia es “desinteresada”, y por eso me he animado a compartir primero mi opinión sobre el fenómeno del Independentismo, y luego compartir el video que cuenta el periplo que se vivió para conseguir el desarme definitivo y el fin de una era de terror en la región vasca, y por supuesto en las zonas de sus intervenciones violentas. Comparto este video porque tiene un grandísimo valor histórico, algo que no le damos mayor importancia ahora pero que las generaciones venideras verán con el valor que corresponde.

Antes que nada debo aclarar que no me siento diferente a un vasco, ni a un catalán, y que si ellos se sienten distintos a mi es porque realmente han caído en la trampa que los políticos les han colocado, por intereses universales, como son la fama, el poder y las riquezas. Si Navarra, Euskadi y Cataluña gozan de una economía y bienestar superior a la mayoría de regiones europeas, procede de esos mismos privilegios fiscales conseguidos durante siglos, ganados a costa del sufrimiento de miles de personas. Pero yo quiero recordar a estas tres regiones que el Independentismo no es un fenómeno exclusivo de ellos, sino que no existe región española por la que no haya pasado, incluyendo a la misma Castilla, con la diferencia de que todos hemos aceptado el nuevo ordenamiento de Regiones Europeas (Cataluña fue “premiada” con suculentos euros por la Unión Europea por ser considerada “Región Emprendedora” varias veces), pero el País Vasco y Cataluña se han estancado en el siglo XIX políticamente, en esa época del Romanticismo, del cacique coaccionador, que desembocó en la locura Nazi, esa misma que buscaba las diferencias, su pureza de raza para fundamentar su “Derecho a Nación”, el extremo más radical de la postura separatista. La Alemania Nazi reinventó la Historia de Alemania y tanto vascos como catalanes han reinventado la suya, mintiendo descaradamente (los políticos) a los ciudadanos, unos por falta de escritos (la lengua vasca no tiene alfabeto propio hasta el XIX) y los otros porque nunca se constituyeron como una verdadera cultura sociopolítica independiente, idea que han querido comprar con sobornos y falsedades históricas.

En el ámbito de mi entorno se ha visto al vasco siempre con simpatía y sólo las desagradables intervenciones de sus militantes más radicales han enturbiado esta idea de conjunto. Conozco la Historia del País Vasco por los trabajos de Caro Baroja y su literatura por un tío de éste, Pío Baroja, cuya voluminosa biografía describe perfectamente el mundo vasco, sus virtudes y sus carencias, algo muy loable porque pocos se atreven a la autocrítica. Ciertos sectores vascos se han amparado en la Historia de Navarra para enriquecer la suya, de hecho los vascos fueron navarros políticamente en distintas épocas, pero nunca al revés, del mismo modo que hace Cataluña con Valencia y Las Islas Baleares, atribuyéndose “logros” culturales o de otro cualquier campo, cuando pertenecen a otras regiones históricas. Pero eso es inevitable, aunque lo imperdonable es que las Academias y Centros Culturales oficiales no les obliguen a rectificar tales “apropiaciones indebidas”. Si el Tirant lo Blanc está escrito por un valenciano y en valenciano, en un tiempo en que el territorio se llamaba oficialmente Reino de Valencia, no es de sentido común que en las escuelas catalanas digan que es catalán, algo que se permite desde hace más de tres décadas. Si fue un mallorquín el primero en redactar una legua romance en España (Ramón Llull), y la primera gramática de una lengua romance es la valenciana (1479), no encuentro lógico que se acuerde llamar “lenguas catalanas” a éstas otras, cuando cualquier aficionado a la Historia Medieval reconoce que era algo más parecido al francés, posiblemente occitano, y se enriqueciese hasta la actualidad por influencias del sureste y no al contrario. Esta cuestión largamente debatida en las “élites” politizadas de las tres comunidades autónomas está más que cerrado desde hace décadas, pero tengo derecho a estar disconforme, del mismo modo que lo estoy de otras cuestiones históricas que en Castilla se dan como ciertas, cuando no lo son.

En el video siguiente Otegui habla un momento sobre la Historia del País Vasco y su opresión desde el tiempo de los romanos. Me pregunto, ¿a qué opresión se refiere? A mi me gustaría saber si esa opresión de la que hablan ha sido diferente en la Historia de las demás regiones europeas. Ninguna otra región de España aprovechó la explotación de América como los vascos. El Antiguo Reino de Aragón tuvo prohibido el comercio directo con el Nuevo Mundo hasta 1780. El tema “España”, ya está superado cuando formamos parte de la Unión Europea, pero los políticos corruptos, tanto catalanes como vascos, en connivencia con esos mismos que en su mayoría nos ha traído la Transición a la Democracia, se empeñan en remover un  pasado que además, es casi todo inventado y terminado de configurar en la década de los 1970. El único factor que nos diferencia a unos de otros es el idioma, algo que nos ha enriquecido más que separarnos, así como los demás factores culturales. Es el mayor atractivo de nuestro país: su riqueza en todos los aspectos. Bien es cierto que algunas zonas han perdido su idioma ancestral, pero el castellano reúne palabras de todas estas lenguas antiguas. “Papel”, “naranja”, “alcachofa”, “puñetas”, “zanahoria”, “paella” y un largo etcétera son palabras valencianas. ¿Quién piensa en ello? El deber de los historiadores es recordarnos el origen de toda esa riqueza, pero no para separarnos, sino para ser conocedores, ser cultos, algo que desgraciadamente carecen los políticos.

Por otra parte, escudarse en la Historia para proclamar algún derecho territorial tiene sus consecuencias. El actual mapa político del País Vasco y Cataluña no es el mismo antes de 1835, como tampoco lo es el del resto de España. Ni siquiera las comarcas tienen la misma extensión a partir de esa fecha, retocándose incluso muchas zonas tras la Constitución de la Comunidades Autónomas en nuestro pasado más reciente. Estrictamente hablando, ha sido España, el Estado Español (por cierto fue un catalán quien en esa época ostentaba mayor poder en el Estado, tras la Reina, en 1835), quién concedió a lo largo de los siglos la extensión actual de cada Región Histórica. Los condados catalanes apenas tenían una extensión considerable entorno a los Pirineos en su origen y el País Vasco eran “siete aldeas” cuya demarcación no iba más allá de la montaña o río de sus alrededores. ¿Qué extensión reclaman ahora, la histórica por la que fundamentan sus Derechos, o la actual concedida por el Estado Español fuere quien fuese su gobernante desde el siglo XIII (Navarra, Castilla y Aragón)?

En mi opinión, la idiosincrasia histórica española no le otorga ni a catalanes ni a vascos el derecho a la autodeterminación ni a desmembrarse de un colectivo al que han pertenecido desde siempre. En primer lugar porque nunca fueron independientes, no son “otro pueblo”, y de existir una vía legal para el cisma, siempre debería pasar por un Referéndum Nacional y nunca por uno local o regional, porque no existen razones legítimas para ello. No existe la raza vasca ni catalana, y durante siglos han vivido en el resto de España en igualdad de condiciones que el resto de españoles y viceversa (exceptuando los privilegios fiscales que ellos si gozan).  El único fundamento es el cultural, el idioma, pero sería contradictorio, pues no se entendería “España” sin las aportaciones culturales de vascos y catalanes, se destruiría la cultura española,  de la que son participantes principales. Que no os engañen los políticos, que son los verdaderos culpables de que frene el progreso en paz y libertad para todos. “Poderoso caballero don dinero”.

Llega un punto en que E.T.A no tiene razón de ser. Eso fue cuando en 1978 se constituye el nuevo orden democrático. Pero durante más de una década los políticos más radicales vascos habían organizado un comando y una red de correos para la recaudación del “impuesto revolucionario”, algo que les estaba dando un suculento botín, sumado a las aportaciones de numerosos “anónimos” adeptos a la causa separatista. En el video y en las fuentes oficiales nos cuentan el cuento de que todo pasaba por cuestiones políticas, por la situación personal de los presos y de las víctimas, pero desde un principio todo es cuestión de dinero. E.T.A. era una fábrica de hacer dinero y pasaron tres décadas perdidos en contradictorias discusiones, mientras reunían montones de billetes en los bancos suizos, sin aludir nunca (con la sociedad me refiero) a lo fundamental: el dinero, sencillamente porque recaudaban, tal y como hacen los Estados de Derecho. El encarcelamiento de casi la totalidad de recaudadores y sicarios es lo que ha puesto fin a E.T.A. Probablemente el cisma entre la Izquierda Abertzale y su rama militar fue provocado por la falta de fondos y recursos para los últimos.

Antes que las banderas e ideologías está el bienestar de las personas, y si eso supone enterrar las banderas que nos separan, aunque sea la española, cambiándola por la europea, pues adelante. Lo importante es la convivencia de todos en paz e igualdad, y es lo que debemos perseguir. Basta de privilegios. La Historia sirve para enseñarnos el camino correcto y no tropezar, pero está visto que los políticos nos quieren estancados en la Edad Media, en una desintegración de pequeños feudos, que no termina nunca. El gráfico siguiente resulta de lo más clarificador, el porqué el Independentismo surge ahora con más fuerza que hace dos décadas: puro problema de dinero. Mientras las demás Comunidades sufrían una crisis económica brutal entre el 2008 al 2014, Cataluña movía un Presupuesto entorno a los 25 mil millones de euros. Hoy en día ha retrocedido a los valores de finales de la década de los 90s (entorno a los 8 mil millones), está casi en quiebra y endeudada a todos los niveles, pero sus políticos desvían su mala gestión y los robos continuados, a todos los niveles, con el tema de la Independencia, única salida que les queda para evitar la cárcel o el caos económico institucional. Que no os engañen los políticos, abrid los ojos.

César Metonio

 

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