Las habitaciones infantiles deben ser acogedoras, luminosas y divertidas. Durante más de dos décadas nos acostumbramos a recargar dicho espacio con colores intensos en las paredes, miles de estrellitas pegadas por todas partes y rodeando a nuestra criatura de cientos de figuritas, muñecos, cojines y objetos colgados de techo y decoración de paredes que, la verdad, no me extraña que muchos niños hayan desarrollado algunas fobias conocidas simplemente porque su entorno no era el acertado.

Saber dónde se encuentra el término medio entre “divertido” y “recargado” es una labor difícil, por que solemos decorar bajo nuestro criterio sin ponernos en la piel de nuestro bebé. Muchas veces me han “obligado” a pegar cenefas en la parte alta de las paredes, en mitad de la misma y en el suelo, sobre el rodapié, quedando luego, con todos los objetos y los colores intensos, a veces en paredes bicolores, una habitación “Walt Disney” pero también un lugar donde el niño o niña pide durante toda su infancia que “no apaguen la luz” porque desarrolla muchos miedos a los “monstruos” que lo rodean.

En nuestro hogar tenemos que estudiar detenidamente la decoración y ser conscientes de que será el ambiente que repercutirá  también en la personalidad del niñ@ que crecerá en la casa. Nada tiene que ver nuestra posición económica en esto. No será más feliz el niño porque tenga todos los juguetes del mundo ni la decoración más recargada, más bien pienso que debemos estar a la moda adaptando las novedades a nuestro ambiente, y no tienen que ser todas juntas en una misma habitación, sino buscar un estilo refinado y cómodo para nuestro hijo.

Hace unas fechas le pinté una habitación en blanco mate a una amiga vecina de Alicante. Se llama Carmen y comentamos esto mismo sobre la decoración infantil. En principio quería dejarse llevar por esta moda de recargar, pintando varias paredes de otro color y pensando en las cenefas, pero un poco llevada por mis consejos y otro poco por su propio gusto, le ha quedado un dormitorio infantil ideal y que concuerda a la perfección con el principio que os comentaba. Os comparto las fotografías que ella mismo me cedió. Ya sé que resulta obvio: el color rosa pálido de su pared se debe a que tiene una niña pequeña. Se puede variar a azul pálido u otro color para un niño, aunque a mí eso de tener un color el sexo siempre me pareció algo absurdo.

Os detallo los recortes de las paredes al contacto con el blanco para que veáis que no es recto del todo, y eso se debe a que se trata de paredes con gotelé. En un post anterior (clicar en el enlace subrrayado) os doy algunos consejos para pintar sobre esta superficie. Os comparto algunas ideas que he encontrado por la web que guardan relación a este tipo de decoración “luminosa” y no muy recargada, lugares para vivir y no solamente para jugar, como si fuese un parque temático en miniatura.

Los muebles son importantes. Prepararles un escritorio y una pequeña biblioteca les ayudará a que se acostumbren a los libros y al estudio, a ser parte intrínseca de sus vidas. Una o varias sillas, les enseñará a ser hospitalarios. Alguna pizarra para escribir, les enseñará a “jugar” con las letras y a dibujar desde muy peques. Otra cosa importante es el orden. Ya sé que no viene al caso, pero comprarles una escoba y un recogedor de su tamaño, les enseñará a ser limpios. En fin, la decoración es algo muy importante en nuestras vidas porque dependiendo de nuestro entorno, así se reflejará nuestra personalidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.