El plato de caracoles resulta todo un arte de preparar a lo largo y ancho de la Península Ibérica y numerosas zonas de la vecina Francia. En mi caso, he ayudado a recoger en el campo, en esos días de tormenta fugaz, tras un sol radiante, momento ideal pues aparecen sobre el verdor de la maleza. Y luego he observado numerosas formas de limpiarlos y luego prepararlos en muy diversos guisos. Lo más habitual es sumergirlos en agua y sal, para que expulsen todas las heces, pero he visto por muchos pueblos agrícolas, otras maneras de limpiarlos y que luego resulten muy sabrosos a la hora de comerlos. En el siguiente video vemos una manera de prepararlo de forma casera y prácticamente común en toda la Península.

Para quitarles la baba deben salarse unos diez minutos y luego repetir el proceso de cambiarles el agua varias veces. Una vez limpios los caracoles, podemos incluirlos en una salsa, normalmente de tomate y cebolla picada, pero en mi región, gustan mucho también tanto en arroces secos (paella con caracoles) como en arroces caldosos. En muchos lugares se prepara una sopa de caracoles de lo más sabrosas y nutritivas. Debo reconocer que no es un plato de mi devoción, pero pocas veces disfrutaba tanto a la hora del aperitivo como degustar un platillo de caracoles que preparaban en el Centro Excursionista de Alcoy, unos caracoles diminutos en una sencilla y sabrosa salsa de tomate para chuparse los dedos. Os comparto la receta más sencilla para prepararlos una vez limpios:

Ingredientes

500 grs de caracoles

250 grs tomate triturado

1 cebolla pequeña picada

Aceite de oliva

Sal

1 hoja de laurel

1 diente de ajo picado

Perejil fresco picado

Preparación

Tras el laborioso preparado de los caracoles para su limpieza, tanto si hemos puesto olla a hervir con ellos, como si simplemente los hemos limpiado exhaustivamente y eliminado la baba, podemos incluirlos desde el inicio de la salsa. En una sartén grande echaremos abundante aceite de oliva (una cucharada sopera), sofreiremos la cebolla y el ajo un par de minutos y echaremos el tomate, la hojita de laurel, verteremos los caracoles y sal. Sofreiremos durante 20 minutos y echaremos el perejil picadito que le dará un toque de frescura. Podemos añadir un poco de pimienta molida o guindilla si nos gusta el picante. El plato está listo en unos 30 minutos a fuego medio y si nos gusta una salsa líquida, podemos añadirle algo de agua si vemos que nos queda demasiado espesa o se seca, eso sí, no hay que añadirla a última hora, sino que vamos viendo durante la cocción si necesita para que no se agüe y pierda sabores.

Una receta muy campestre y tradicional es la del conejo con caracoles, donde solamente debemos añadir piezas de conejo al sofrito que os he mostrado en la receta. En el siguiente vídeo podemos comprobar otra manera de limpiarlos, con una preparación similar a la que os he facilitado:

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